lunes, diciembre 18, 2006

Demasiado perfecto para ser fútbol

Pasaron ya algunos días de la obtención del campeonato argentino de fútbol a manos de Estudiantes de La Plata y como en Contexto Visual nos gusta el fútbol, pero más nos gusta compartir una mirada diferente del más popular de los deportes, aquí va una nota de nuestro querido amigo y periodista Ángel Manuel Veliz.



Por lo general el fútbol tiene poco que ver con la palabra "Justicia".
Estudiantes salió campeón y todos calificaron el logro platense con aquel vocablo.
Pero, ¿hay justicia en un campeonato manchado como el que acaba de terminar?
En la superficie y, en lo estrictamente deportivo, todo hace pensar que si. La arremetida del final con 14 de 15 partidos ganados justifica el logro “pincha”.
Pero como se puede hablar de justicia si el bochornoso Gimnasia – Boca todavía da vueltas en la memoria.
Cómo hacer para pasar por alto la visita del presidente “tripero” al vestuario del sargento del Ejercito Argentino Daniel Jiménez.
Al “ferretero” Julio Grondona se le nubló el horizonte. Su querida institución estaba siendo manchada por el escándalo, una vez más.
Todos se acordaron que Passarella había llorado en un rincón por el anormal torneo aunque el lloriqueo si bien le apuntaba a la AFA sólo servía para soslayar el rendimiento de su River.
Boca corría con ventaja, inalcanzable, con varios cuerpos de diferencia en la entrada a la recta final.
Era justo que el directamente beneficiado con el apriete de los hinchas triperos a sus propios jugadores se quedara con el título y con el magnificado tricampeonato?
Es acaso justo que ninguno de los jugadores que participaron de la final haya emitido algún juicio de valor sobre lo que sufrieron sus colegas de Gimnasia. Ninguno repudió el hecho.
Porqué los jugadores no pararon el fútbol con autoridad para demostrar con hechos aquello que habitualmente se declama. “Los jugadores son lo más sanos que hay en el fútbol”
Es justo que algo quede tan redondo?
Pero el milagro se produjo. Y no para que Estudiantes se coronara sino para que el escándalo quede oculto tras la marea rojiblanca que desde la Ciudad de La Plata inundó el país.
A Boca se le dio por perder dos juegos ganables contra uno que pelea el descenso y el otro contra uno que no se jugaba nada. La Volpe se fue saltando la tapia del fondo preso de sus propias palabras “Si pierdo me voy”. Sus jugadores, con un ataque masivo de pérdida la memoria reciente, se olvidaron de jugar y lograron que el tercer arquero mundialista del ’78 se convirtiera en un desocupado de privilegio.
Tras la conquista de Estudiantes la remanida frase “Ganó el Fútbol” se convirtió en el lugar común de los periodistas deportivos. “Al fútbol le hizo bien que Belgrano y Lanús le ganaran a Boca”, sostuvieron.
En la noche del miércoles 13 de diciembre todos apoyaron la cabeza en la almohada y durmieron serenamente.
El status quo no se había alterado. La Justicia todavía reina en el bendito fútbol argentino.



Angel Manuel Veliz
Periodista, especializado en deportes, trabajó en el diario El Siglo de Tucumán, El Periódico de Tucumán, el portal de noticas de la Asociación de Prensa de Tucumán, Primera Fuente, colaborador del diario El Tribuno de Tucumán, sección Deportes, en radio: FM Rock & Pop Net Tucumán y Radio Universidad de Tucumán, FM Antena 8 entre otros medios.

_CV

2 comentarios:

Anónimo dijo...

de acuerdo con el amigo Veliz. Los muchachos de Estudiantes hicieron su trabajo, y lo hicieron bien. Pero el campeonato terminó como esas malas películas yanquis con final feliz: los buenos (y débiles) triunfan sobre los "malos" (y fuertes). Si todo fuese así, los yanquis deberían irse echados a patadas de cuanto país pobre invanden. Y, en lugar de ganarlos, Boca perder campeonatos cada seis meses.

abrazos de tribuna
g

Mi cuarto dijo...

No sigo el fútbol profesional, pero he creado un blog para que veamos como hacer para que las canchas sean gratuitas. Al menos las de fútbol 5.